A sólo un día de la entrada en vigencia de la polémica Ley de Arizona contra la inmigración, organizaciones opositoras iniciaron una vigilia con protestas en reclamo de que la misma sea derogada por la justicia.
"Seguiremos rezando hasta las 12 de la noche por un milagro", aseguró a la agencia de noticias DPA Blanca Porcini, quien acompañó permanentemente la vigilia que mantienen desde hace algo más de cien días un pequeño grupo de mujeres latinas.
De forma diaria, estas mujeres, apoyadas por organizaciones civiles, se concentraron en el lugar "desde las cinco de la mañana hasta las diez de la noche".
"Es una ley que va a castigar a todo aquel que se acerque a una persona indocumentada, haciendo de cualquier tipo de relación una relación criminal, ya que hace cargos criminales también contra cualquiera que esté en contacto con indocumentados", denunció.
La norma autoriza a las fuerzas del orden de la sureña Arizona, un estado con una enorme población de origen hispano, sobre todo del vecino México, a averiguar el estatus inmigratorio de cualquier persona cuando existan "sospechas razonables" de que no sea un ciudadano legal estadounidense.
La ley estatal, que al igual que la federal sobre la misma materia criminaliza la inmigración ilegal, establece además duras multas para los empleadores que contraten a indocumentados.
A instancias de Obama, el Departamento de Justicia recurrió la ley este mes por considerar que contraviene al principio constitucional y es, junto a otras seis presentaciones más, lo que esperan resuelva la jueza que tiene en sus manos el caso, Susan Bolton.
Si Bolton no la veta, la Ley de Arizona entrará en vigencia a partir de la medianoche local (4 de la mañana de Argentina).
Porcini, quien hasta última hora de ayer ayudó a concluir los preparativos de una vigilia que marcará el arranque de varias acciones de protesta en Arizona, advirtió de que la Ley SB1070 "está creando mucho odio".
Aunque la activista no quiso atreverse a vaticinar una cifra de participación en los actos de Arizona, se espera que puedan llegar a congregarse varios miles de personas en las calles de Phoenix.
Y es que varias organizaciones anunciaron ya su desplazamiento a Arizona para participar en las protestas que van desde actos religiosos a actividades cívicas y "comunitarias".
Tan solo la sección de Los Angeles de la federación sindical FL-CIO adelantó que embarcará en 11 micros a 550 sindicalistas de California que llegarán a Arizona a lo largo de la jornada para participar en los eventos organizados por diversos grupos.
“La idea es atravesar la ciudad con los líderes religiosos, realizar actos con la policía, hablar con el alcalde y otras organizaciones", explicó la portavoz regional de AFL-CIO, Catherine O Connor.
FL-CIO es la gran confederación sindical de Estados Unidos y un bastión del Partido Demócrata que dio su apoyo a la candidatura de Barack Obama en la parte financiera y con el voto de su membresía, algo que fue determinante para su llegada a la Casa Blanca. (Télam
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